martes, 6 de julio de 2010

Belonefobia (Φόϐος I)

- No pensé que le fuera a doler tanto. Las mujeres chillan por todo: un perro atropellado, el puto de la novela o su dedo. Me dio mucha risa y casi ni le salió sangre.

La doctora se acercó para darle el medicamento, él se acordó donde la había visto. Después de tantos días tratando de recordar llegó a su mente la respuesta. Aquellos dedos tan blancos y delgados que sostenían la diminuta píldora se aproximaron a la boca del paciente, acto seguido estaban en el suelo derramando la poca sangre que le cabe al índice y al pulgar.

Pensó: a ver ora cómo me inyectas hija de tu puta madre.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 
© Copyright 2035 rodr.ego
Theme by Yusuf Fikri